La Administración Estatal de Impuestos de la República China implementó el Anuncio N.º 17/2025, una normativa que redefine el marco de comercio exterior con nuevos requisitos de transparencia, trazabilidad y control fiscal. Desde octubre, estas medidas impactan directamente en los importadores argentinos y en los proveedores chinos que no cuentan con licencias de exportación propias.
Según explicó Alejandra Conconi, directora ejecutiva de la Cámara Argentino China, el objetivo de la medida es “contribuir a una mayor transparencia en el comercio internacional”. Sin embargo, advirtió que puede generar pérdidas financieras a empresas locales que no verifiquen adecuadamente la documentación de sus proveedores, dado que cerca del 50% de las compañías chinas que venden a la Argentina no son exportadoras directas.
En julio de 2025, las exportaciones de China a la Argentina alcanzaron los u$s 1420 millones, con un aumento interanual del 66,9%. Los sectores más afectados por la nueva regulación son los de automóviles, teléfonos y motocicletas, que tradicionalmente recurrían a operadores sin licencia propia para ofrecer precios más competitivos.

Los cuatro cambios clave
La normativa marca un punto de inflexión en la política comercial china, priorizando la formalidad, la calidad y el control fiscal sobre el volumen exportador. Los principales cambios son los siguientes:
Licencia obligatoria de exportación: todas las empresas exportadoras deberán estar registradas ante las autoridades fiscales y contar con licencia de exportación propia antes de presentar su despacho de aduana. Los importadores argentinos deberán verificar que sus proveedores chinos tengan licencias vigentes.
Declaración del productor original: cada operación deberá identificar al fabricante o vendedor real de la carga, informando nombre, dirección e identificación fiscal. Si la fábrica no posee licencia, debe figurar como “entidad de producción y venta” en los documentos de aduana.
Responsabilidad de los agentes logísticos: los freight forwarders y agentes de carga deberán declarar los datos completos del exportador real. Si se detecta información inexacta o ficticia, la operación será reclasificada como exportación por cuenta propia y el agente pagará el impuesto a las sociedades sobre el total de la exportación.
E-commerce transfronterizo: las plataformas digitales y couriers internacionales comenzaron a rechazar envíos de vendedores sin documentación formal, ajustándose al nuevo marco regulatorio.

Efecto local y recomendaciones
Las medidas no solo afectan a los exportadores chinos, sino también a los bancos que financian importaciones y a los importadores argentinos, quienes deberán revisar con mayor detalle la documentación presentada.
Desde la Cámara Argentino China indicaron que el nuevo esquema podría demorar los procesos de compliance y de aprobación de créditos, ya que será necesario verificar la licencia de negocios de cada proveedor en el sitio oficial www.gsxt.gov.cn, cotejar la información en mandarín y corroborar que coincida con los datos declarados.
Asimismo, se recomienda solicitar copia del Formulario de Registro de Operadores de Comercio Exterior y dejar constancia de todo en el contrato de compraventa internacional.
En conclusión, los actores de la cadena —exportadores, importadores, agentes logísticos y plataformas de e-commerce— deberán adaptar procesos, contratos y sistemas de control para cumplir con las nuevas exigencias y evitar sanciones o sobrecostos en las operaciones de importación desde China.
