El último relevamiento de FocusEconomics, que reúne a 40 consultoras y bancos, anticipa que la inflación en Argentina se mantendrá en una tendencia descendente tras las próximas elecciones legislativas. Para 2025, se espera un aumento promedio del 42,1% en los precios al consumidor, mientras que para 2026 la proyección baja al 22,6%.

Para el último trimestre electoral, las consultoras estiman una inflación mensual cercana al 2,5%, ligeramente por encima de las expectativas del Banco Central. Desde el Gobierno buscan que esta desaceleración sostenga el llamado “alivio en el bolsillo” como un factor clave para el voto.
No obstante, el principal riesgo identificado es un posible debilitamiento acelerado del peso, que podría generar presiones inflacionarias adicionales y complicar el cumplimiento de las metas fiscales y monetarias en el corto plazo.



