La estrategia económica impulsada por el Gobierno nacional comenzó a reflejarse en los plazos fijos, que registraron una fuerte caída en sus rendimientos durante abril. Según datos del sistema financiero, las tasas que ofrecen los bancos ya son hasta cuatro puntos más bajas que las de marzo y quedaron por debajo de la inflación esperada para los próximos 12 meses.
La reducción se da en medio de una política orientada a bajar el costo del dinero y fomentar el crédito. En ese escenario, los depósitos mayoristas y minoristas mostraron una caída sostenida en sus tasas. Actualmente, los bancos ofrecen rendimientos que oscilan entre el 16,5% y el 21,5% anual para colocaciones tradicionales.

Especialistas del mercado señalaron que la disminución responde a varios factores, entre ellos la mayor liquidez en pesos generada por las compras de dólares del Banco Central y la flexibilización de encajes bancarios. También influyó la escasez de instrumentos de corto plazo ofrecidos por el Tesoro, lo que empujó a los inversores hacia otras alternativas financieras.
Desde el Banco Central sostienen que este escenario podría favorecer una recuperación del crédito y del consumo en los próximos meses. La expectativa oficial es que la baja de tasas incentive préstamos para familias y empresas, luego de un período marcado por la retracción de la actividad económica y el freno en el financiamiento.
Analistas privados advirtieron, sin embargo, que los rendimientos actuales de los plazos fijos quedaron por debajo de las proyecciones inflacionarias, lo que reduce el atractivo de este tipo de inversiones para quienes buscan preservar el valor de sus ahorros en pesos.



