El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer este martes el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a diciembre, que volvería a ubicarse por encima del 2%, consolidando un cierre de 2025 en torno al 31% y convirtiéndose en la inflación anual más baja desde 2017.
De acuerdo con las estimaciones privadas, el índice inflacionario habría terminado el año con una caída superior a los 80 puntos porcentuales respecto de 2024, cuando la inflación cerró en 117,8%. Así, el registro de 2025 se ubicaría apenas por encima del 24,8% de diciembre de 2017, alcanzando el menor nivel en ocho años.
En términos mensuales, el dato que el organismo estadístico difundirá el martes 13 de enero reflejaría la continuidad de una inflación superior al 2%, dinámica que comenzó en septiembre y que, según los analistas, se mantendría en los próximos meses.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), elaborado por el Banco Central en base a proyecciones privadas, estimó que la inflación de diciembre habría sido del 2,3%, mientras que la inflación interanual se ubicó por encima del 30%.
Como anticipo, la inflación de la Ciudad de Buenos Aires alcanzó el 2,7% en diciembre, el mismo nivel que en septiembre, y acumuló una variación anual del 31,8% durante 2025.
Según el informe de la consultora Equilibra, la inflación mensual avanzó al 2,6%, con los mayores aumentos en bebidas alcohólicas y tabaco (4,0%), vivienda, agua, electricidad y otros combustibles (3,3%) y transporte (3,2%). La variación interanual, en tanto, fue estimada en 31%.

Por su parte, EcoGo Consultores calculó que la inflación en alimentos y bebidas fue del 2,5%, explicada principalmente por el fuerte incremento en carnes (7,3%), con una suba del 9,6% en la carne vacuna. En contraste, las frutas registraron un aumento moderado del 1,8%, mientras que la caída en verduras (-7,9%) ayudó a compensar parcialmente la suba del rubro.
La Fundación Libertad y Progreso estimó una inflación de 2,6% en diciembre, lo que llevó el acumulado anual al 31,1%, destacando una “desaceleración significativa del nivel general”. Desde la entidad señalaron que el proceso de desinflación observado a lo largo del año marca un quiebre respecto de los períodos previos y consolida señales de mayor estabilidad macroeconómica, en línea con la política monetaria aplicada.
Asimismo, remarcaron que, pese a las subas heterogéneas entre rubros, el aumento de precios no fue generalizado, y varios componentes de la canasta básica crecieron por debajo del promedio.
En la misma línea, el relevamiento de precios minoristas de C&T para el Gran Buenos Aires mostró un incremento mensual del 2,6%, llevando el IPC anual al 31,2%, lo que implicó “el menor nivel de inflación desde 2017”. El informe subrayó nuevamente el impacto de la carne, que subió 8% en el mes, impulsando al rubro alimentos consumidos en el hogar al 3% mensual, el ritmo más alto desde marzo.
Finalmente, el reporte indicó que bienes y servicios varios fue el rubro de mayor alza, cercano al 5%, traccionado por cigarrillos y artículos de tocador y belleza, mientras que esparcimiento también se ubicó por encima del promedio general.


