Pese a la calma política posterior a las elecciones del 26 de octubre, la economía mendocina continúa bajo presión inflacionaria. Las estimaciones privadas anticipan que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) provincial volvió a crecer en octubre, acercándose al 3%, lo que marcaría una nueva aceleración respecto del mes anterior.
De acuerdo con los relevamientos sectoriales, la inflación local habría alcanzado 2,7% durante octubre, por encima del 2,5% registrado en septiembre. En términos interanuales, la suba acumulada ronda el 34%, reflejando el persistente aumento de los costos en bienes y servicios esenciales.
Entre los rubros con mayores incrementos se destacaron los combustibles, alimentos, medicamentos, alquileres, indumentaria, servicios médicos, esparcimiento e internet, además de productos de limpieza, higiene personal y artículos electrónicos.

Qué se espera para los próximos meses
Los analistas coinciden en que el último tramo del año mostrará una inflación sostenida, impulsada por factores estacionales y la reciente suba del dólar. Si bien el consumo generalizado sigue en retroceso, la presión cambiaria y los ajustes en tarifas podrían mantener elevado el índice de precios hasta el cierre de 2025.
La evolución del tipo de cambio será determinante para definir la tendencia inflacionaria de los próximos meses, ya que el Gobierno nacional lo viene utilizando como una herramienta de contención de precios. Una eventual flexibilización de esa política podría derivar en nuevos incrementos.
Panorama nacional
A nivel país, las consultoras también proyectan una inflación superior al 2% para octubre. Las estimaciones privadas oscilan entre 2% y 2,4%, con los alimentos y bebidas nuevamente como los sectores de mayor impacto.
En este contexto, el gabinete económico nacional deberá enfocarse en reforzar las reservas del Banco Central, consolidar el superávit fiscal y avanzar en las reformas estructurales —tributaria, laboral y previsional— para sostener la estabilidad macroeconómica en 2026.
Mientras tanto, los hogares mendocinos continúan enfrentando subas que erosionan el poder adquisitivo, en un escenario donde la inflación sigue siendo el principal desafío económico del país.
