El Gobierno de Mendoza confirmó que seguirá los lineamientos del Indec para la medición de la inflación, tras la renuncia de Marco Lavagna como titular del organismo nacional. La decisión apunta a unificar criterios y mantener indicadores comparables para la ciudadanía, mientras se ajusta la metodología del Índice de Precios al Consumidor (IPC) a la realidad económica provincial.
La provincia está trabajando en la construcción de una nueva canasta de bienes y servicios, en coordinación con el Indec. La implementación de la nueva metodología dependerá de las decisiones que adopten las autoridades nacionales, con el objetivo de alinear criterios y plazos entre Nación y Mendoza.

El contexto de esta definición se enmarca en la reciente salida de Lavagna, quien había anunciado una actualización del IPC que ponderaba con mayor peso los servicios, incluyendo tarifas de luz, gas y transporte. La postergación de esta actualización podría afectar la medición oficial de la inflación, especialmente en un año con reducción de subsidios y ajustes tarifarios.
Mendoza, que renovó recientemente su convenio con el Indec, prioriza que la información económica sea clara y comparable con la del resto del país. La provincia busca evitar confusiones en la ciudadanía y mantener la confiabilidad de sus indicadores, siguiendo una línea de cooperación con la Nación a pesar de los cambios en el organismo central.
Históricamente, Mendoza ha mantenido cierta independencia en la medición de la inflación, como ocurrió en 2007, cuando los datos provinciales diferían de los del Indec. En aquel momento, la inflación mensual de Mendoza se ubicaba casi el doble de lo registrado a nivel nacional. Sin embargo, hoy la titular del organismo provincial está alineada con el Gobierno nacional, buscando una coordinación que reduzca discrepancias entre ambas mediciones.
Con la eliminación de subsidios a servicios y transporte prevista para este año, la actualización de la canasta del IPC tendría un mayor impacto sobre la inflación, lo que explica la cautela del Gobierno nacional y la coordinación con las provincias antes de implementar cambios.
En definitiva, Mendoza avanzará en la medición de la inflación siguiendo los lineamientos nacionales, pero adaptando la metodología a la realidad local para asegurar consistencia y comparabilidad en los indicadores económicos.
