El Gobierno argentino avanza hacia un escenario de menor presión inflacionaria, mientras ajusta gradualmente el tipo de cambio oficial, que a partir de febrero subirá al 1% mensual. Esta estrategia, que forma parte de un plan para normalizar el mercado cambiario, podría allanar el camino para levantar el cepo al dólar en 2025, aunque su fecha de implementación sigue siendo incierta.
Los dos momentos clave para eliminar el cepo
En una reciente entrevista con CNN Radio, el reconocido economista Orlando Ferreres señaló que existen dos momentos estratégicos para quitar las restricciones cambiarias este año:
Antes de las elecciones: Aunque considera poco probable que el Gobierno tome esta decisión en pleno período electoral, Ferreres explicó que sería una oportunidad para consolidar confianza en los mercados.
Después de las elecciones: Este escenario parece más viable, dado que el Gobierno podría contar con mayor estabilidad política y financiera para implementar medidas profundas.
Según Ferreres, la eliminación del cepo dependerá de conseguir financiamiento externo que permita garantizar la estabilidad cambiaria durante la transición.

El papel del financiamiento internacional
El presidente Javier Milei adelantó que el levantamiento del cepo cambiario podría concretarse si Argentina logra acceder a 11.000 millones de dólares provenientes del Fondo Monetario Internacional (FMI) o de fondos de inversión internacionales.
“Si conseguimos estos fondos, podemos hacer frente a cualquier contingencia y eliminar las restricciones al mercado cambiario”, afirmó Milei, aunque evitó precisar una fecha exacta.
El financiamiento externo, según Ferreres, también sería clave para cubrir pagos de importaciones, dividendos y salidas de capital, áreas que actualmente enfrentan limitaciones.
Inflación y devaluación: un equilibrio necesario
Ferreres explicó que cualquier devaluación para normalizar el mercado cambiario tendrá un impacto en la inflación, aunque calculó que este sería limitado. “Si devaluamos un 10%, podríamos esperar un incremento inflacionario del 5%. Esa dinámica ya está contemplada en los ajustes”, detalló.
Por eso, destacó que los momentos ideales para avanzar con esta medida deben coincidir con una desaceleración inflacionaria consolidada y una previsión de estabilidad política y económica.
El levantamiento del cepo al dólar será una de las decisiones más importantes para la economía argentina en 2025. Aunque las fechas precisas y los detalles del plan del Gobierno aún no se han definido, la búsqueda de financiamiento internacional y la estabilización inflacionaria serán determinantes para avanzar en esta dirección.
Esta medida podría marcar un punto de inflexión en la economía, promoviendo la confianza en los mercados y garantizando mayor previsibilidad en las reglas cambiarias.
