Los salarios pierden contra los gastos fijos y se agrava la dificultad para llegar a fin de mes
El deterioro del poder adquisitivo volvió a quedar en evidencia en los últimos meses. Según distintos análisis privados, los ingresos reales cayeron de forma sostenida mientras que los gastos fijos, como servicios, alquileres y expensas, aumentaron por encima de la inflación, lo que complica cada vez más cubrir los consumos básicos.
De acuerdo con la consultora Equilibra, en febrero el ingreso disponible bajó 0,6% respecto del mes anterior y quedó 11% por debajo del nivel promedio previo al cambio de gobierno. La caída alcanzó a todos los sectores, aunque golpeó con más fuerza a quienes cobran la jubilación mínima y a los empleados públicos.
Otros informes, como el de Empiria, marcaron un retroceso aún mayor. Estimaron una baja mensual del 2,1% en el ingreso disponible y advirtieron que la tendencia negativa se arrastra desde fines de 2025. En ese contexto, los sectores de menores ingresos fueron los más afectados.
Uno de los principales factores detrás de este escenario es el aumento de los costos fijos. En febrero, estos gastos crecieron por encima de la inflación, impulsados por subas en electricidad, gas y expensas. Como resultado, pasaron a representar cerca del 24% de los ingresos, varios puntos más que en años anteriores.
La inflación también impactó de forma desigual. Los hogares con menores recursos enfrentaron subas más altas, especialmente en alimentos y vivienda, rubros que tienen mayor peso en su consumo. Esto profundizó la pérdida de poder de compra y amplió la brecha con los sectores de mayores ingresos.
Las proyecciones para los próximos meses no muestran un cambio inmediato. Con tarifas en alza y una recuperación salarial aún débil, los especialistas coinciden en que la clave estará en recomponer los ingresos para aliviar la presión de los gastos fijos sobre la economía cotidiana.