El presidente Javier Milei firmó el decreto 305/25, que pone fin a las retenciones a la exportación de productos industriales relacionados con la vitivinicultura, como el ácido tartárico, el ácido metatartárico y el cremor tártaro. La medida responde a una serie de pedidos realizados por la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) y la Cámara Argentina de Vinos a Granel, quienes solicitaron la intervención de las Secretarías de Agricultura y Comercio de la Nación.
Los productos en cuestión, que anteriormente estaban sujetos a una alícuota del 4,5%, pasarán a retenciones 0%, lo que representa un beneficio fiscal estimado en $400 millones anuales para el sector. Estos productos, elaborados por empresas que luego exportan, estaban gravados por derechos de exportación sobre el precio final de venta, pero con la implementación del decreto, se elimina esta carga impositiva.
Según datos del INDEC, en los últimos cinco años, las exportaciones de estos productos sumaron un promedio anual de 8,1 millones de dólares, por lo que la eliminación de los derechos de exportación representa un alivio fiscal cercano a los 360.000 dólares anuales. Con esta decisión, se busca otorgar una mayor competitividad a la actividad manufacturera y alinear las políticas del país con los principios de libertad económica y una mayor apertura del comercio.
Este decreto es una clara señal de apoyo a las empresas del sector, especialmente a las dedicadas a la producción de productos industriales con valor agregado, un paso que se espera impulse la competitividad en los mercados internacionales.


