El plazo fijo continúa entre las alternativas más utilizadas por quienes buscan seguridad y previsibilidad al momento de invertir. Su principal ventaja es que el ahorrista sabe desde el inicio cuánto va a cobrar al vencimiento, sin depender de la volatilidad del mercado financiero.
En las últimas semanas, las entidades bancarias ajustaron las tasas de interés a la baja. Hoy, la Tasa Nominal Anual (TNA) promedio ronda el 22,5%, lejos del 35% que algunos bancos ofrecían a comienzos de noviembre, lo que redujo sensiblemente la rentabilidad mensual.

Con ese nivel de tasa, invertir $4.000.000 a 30 días genera una ganancia aproximada de $73.972,60. Al finalizar el plazo, el ahorrista recibe $4.073.972,60, suma que incluye el capital inicial más los intereses obtenidos.
En cuanto a las diferencias entre entidades, las tasas varían según el banco, con rendimientos que oscilan entre el 20,5% y el 27,5% de TNA. Algunas entidades privadas y financieras más pequeñas encabezan el ranking con tasas más altas, mientras que los bancos tradicionales se ubican en valores intermedios.
El plazo fijo sigue siendo una herramienta pensada para perfiles conservadores, que priorizan resguardar el dinero a corto plazo. Aunque muchas veces queda por debajo de la inflación, permite evitar riesgos y mantener el ahorro en una opción simple, clara y de bajo sobresalto financiero.



