A pesar del auge de las billeteras virtuales, muchos ahorristas siguen eligiendo el plazo fijo bancario como una alternativa segura para resguardar sus pesos. La clave está en comparar tasas, elegir el canal adecuado y saber si la renovación automática está activada.
Antes de constituir uno, conviene revisar qué TNA ofrece cada banco y si la operación se hace por homebanking o desde la app, ya que en general esos canales brindan mejores rendimientos. También es importante verificar qué pasa cuando el depósito llega a su vencimiento.

En Argentina, los plazos parten desde 30 días y pueden extenderse hasta 365 días. La tasa define cuánto rinde la inversión durante ese período y, al tratarse de un depósito tradicional, el dinero queda inmovilizado hasta el final del plazo.
Para calcular el interés de forma casera existe una fórmula fácil: Interés = Capital × (Tasa anual / 12). Un ejemplo práctico: si invertís $100.000 a una tasa del 60% anual por 30 días, la ganancia aproximada será de $5.000, por lo que terminarías el mes con $105.000. Un dato extra: si cada mes reinvertís capital + interés, generás interés compuesto, lo que acelera el crecimiento del ahorro y mejora el rendimiento final.



