El 2025 cerró con un récord en la morosidad de los préstamos a familias en Argentina. Los atrasos totales en diciembre alcanzaron 9,3%, marcando un aumento de medio punto en el último mes del año y un incremento de 6,7 puntos respecto al mismo período de 2024, según datos del Banco Central de la República Argentina.
El deterioro del cumplimiento financiero fue más acelerado en los hogares que en las empresas. Mientras que la mora general del sector privado terminó el año en 5,5%, los atrasos en créditos a familias marcaron niveles inéditos desde el inicio de la serie en 2010.

Créditos de consumo en el foco del aumento
Los préstamos personales registraron el mayor impacto, con una morosidad del 12%, casi cuatro veces más que el 3,3% de 2024. En el caso de las tarjetas de crédito, los atrasos alcanzaron el 9,3%, con un aumento de 7,4 puntos porcentuales en un año.
En los préstamos con garantía real, los niveles fueron menores pero también crecientes:
Hipotecarios: 1,2%
Prendarios: 5,8%
Prendarios UVA: 7,5%, con un aumento de 4,7 puntos en el año
El incremento de la morosidad se relaciona con el aumento de la proporción de la cuota respecto a los ingresos, que limita la capacidad de pago futura. En el caso de los créditos a tasa variable y ajustados por UVA, desde julio de 2024 la tasa de interés real mensual superó sistemáticamente la evolución del salario real, generando brechas que complican el pago. Esto llevó a los bancos a limitar los saldos disponibles en tarjetas y endurecer los requisitos para nuevos préstamos.
Morosidad en empresas
El panorama empresarial mostró un deterioro más moderado. La mora corporativa creció 1,8 puntos y cerró diciembre en 2,5%, con mayores dificultades en empresas del comercio y la producción primaria.
En préstamos con garantía real para empresas:
Hipotecarios: 3,9% (por debajo del pico de 4,7% del mes previo)
Prendarios: 3,6%, con un aumento de 2,6 puntos en el año
En financiamiento a corto plazo, los atrasos también subieron:
Adelantos: 2,4% (triplicaron el nivel de doce meses atrás)
Descuento de documentos: 2% (cuadruplicó la irregularidad interanual)
En conclusión, el 2025 marcó un año de tensión financiera para los hogares, con récords de morosidad que reflejan tanto el aumento de los costos de los créditos como la presión sobre los ingresos reales de los argentinos, mientras que las empresas mostraron un deterioro más moderado y localizado.
