El gobierno provincial oficializó un nuevo aumento en el costo de la energía eléctrica que afectará a los consumidores residenciales a partir de los consumos registrados desde el 1 de noviembre. Este ajuste implica una suba promedio del 4,2% en las tarifas, lo que, según estimaciones del Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE), podría traducirse en hasta $4.000 adicionales en las facturas de los hogares mendocinos.
Los nuevos valores tarifarios responden al costo de abastecimiento regulado a nivel nacional y al Valor Agregado de Distribución (VAD), que forman parte del marco de actualización periódica para garantizar la viabilidad del servicio eléctrico. Este incremento es parte de una política de ajustes que busca reflejar el aumento de los costos de generación y distribución de la energía.
El impacto en las tarifas viene en un contexto de ajustes en distintos servicios esenciales, lo que genera preocupación en la población sobre el costo de vida en la región.



