El precio del petróleo registró una fuerte suba y alcanzó los 116 dólares en el caso del WTI, aunque luego retrocedió a US$114. En tanto, el Brent se ubicó en US$110,86, en un contexto de alta volatilidad marcado por la tensión geopolítica. Desde los ataques sobre Irán a fines de febrero, el crudo acumula un aumento superior al 50%.
El eje del conflicto es el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético global. El presidente estadounidense lanzó un ultimátum y advirtió con posibles acciones militares si Irán no garantiza su reapertura en el plazo establecido.

Desde organismos internacionales alertaron por el impacto del escenario actual, al considerar que podría tratarse de una de las mayores crisis energéticas de las últimas décadas, con consecuencias directas sobre el suministro y los precios a nivel mundial.



