El economista y CEO de Quaestus, Nau Bernues, consideró que el plan del Gobierno para poner en circulación los dólares no declarados es “muy ambicioso”, ya que enfrenta la desconfianza del argentino promedio, que atesora esos fondos como un seguro personal o ahorro de toda la vida.
“El que tiene el dólar debajo del colchón o en una caja de seguridad, no lo va a tocar por nada, excepto que se le facilite la compra de terrenos, inmuebles u otros bienes que considera seguros”, explicó el analista en declaraciones a Noticias Argentinas.
Según Bernues, el Gobierno no sólo pretende canalizar esos ahorros hacia inversiones, sino también que el dólar se convierta en una moneda de uso diario, al punto de permitir comprar desde un electrodoméstico hasta un alfajor en el kiosko. “Hay que ver cómo responde el argentino promedio”, señaló.
En paralelo, destacó que se están haciendo esfuerzos para aumentar la cantidad de dólares en la economía, y sostuvo que si eso ocurre con pesos constantes o sin emisión monetaria, el tipo de cambio debería apreciarse. Por eso —indicó— desde el equipo económico se sostiene que el dólar llegará a los $1.000.

En cuanto al valor actual de la divisa, dijo que ya se percibe una cierta estabilidad y que el peso argentino “tiene las de ganar”, en contraste con lo que ocurrió en las primeras semanas tras la salida del cepo cambiario.
“El país cambió, ya no es tan riesgoso, y la macroeconomía está más ordenada”, aseguró. En ese marco, explicó que un menor riesgo financiero suele implicar también una menor rentabilidad para los inversores.
Apuntó además al comportamiento del empresariado argentino, acostumbrado —según dijo— a obtener una alta rentabilidad sobre los activos de sus empresas, algo que “ya no es tan sostenible” en un país con menor inflación.
En cuanto al riesgo país, Bernues subrayó que, aunque el Banco Central está recapitalizado y el Tesoro nacional tiene superávit, persiste la desconfianza del mercado internacional. “Somos defaulteadores seriales, tenemos nueve defaults recientes, y eso también cuenta”, afirmó.
Aun así, destacó que la Argentina está cumpliendo con sus pagos, pero el mercado “no se apresura a creer: mira primero qué pasa, y recién después paga”.
Con respecto al futuro, Bernues se mostró moderadamente optimista: “La sensación es que estos niveles de riesgo país no los vamos a volver a ver en el futuro cercano. Todo indica que va a seguir un camino descendente”.


