El Banco Central de la República Argentina (BCRA) concretó un repo por US$3.000 millones con seis bancos internacionales, una operación diseñada para fortalecer las reservas y asegurar el cumplimiento de los compromisos de deuda de esta semana.
La operación se cerró a una tasa anual equivalente al 7,4%, calculada sobre la SOFR en dólares más un spread promedio de 400 puntos básicos. Según especialistas, esto representa una mejora frente a las tasas de 2024 y 2025, reflejando menor prima de riesgo y un costo financiero más bajo para el país.

Para concretar la operación, el BCRA utilizó títulos BONARES 2035 y 2038 como garantía, transformando parte de estos activos en liquidez inmediata en dólares. La medida se presenta como un mecanismo para cubrir los pagos de deuda externa previstos para este viernes, que alcanzan US$4.200 millones entre Bonos Globales y Bonares, aunque gran parte de estos pagos (aproximadamente US$3.700 millones) corresponden a acreedores del sector privado.
En paralelo, el Tesoro nacional dispone de US$1.900 millones en depósitos en dólares en el BCRA, que también contribuyen a enfrentar los vencimientos de enero.
Aunque la operación ofrece un respiro temporal en términos de liquidez, los analistas destacan que se trata de una herramienta de corto plazo, no de un flujo autónomo de ingresos de la balanza de pagos, y que su efectividad dependerá de la gestión de los compromisos externos durante las próximas semanas.
