El 10 de enero de 1927 se presentó en Berlín una de las películas más influyentes de la historia del cine: Metrópolis, dirigida por Fritz Lang. Este clásico del expresionismo alemán imaginó un futuro distópico en el año 2026, mostrando una sociedad dividida entre una élite privilegiada y trabajadores explotados. Con su innovadora narrativa y efectos visuales, marcó un antes y un después en el cine, pero su camino estuvo lleno de censura y mutilaciones.
Tras su estreno, Metrópolis enfrentó múltiples recortes. En Estados Unidos, fue simplificada para ser más comercial, eliminando escenas cruciales. En la Alemania nazi, sufrió nuevas modificaciones para adaptarse a los ideales del régimen. Para los años 30, la versión completa parecía perdida, y solo copias fragmentadas sobrevivieron en museos y archivos.
El destino de esta película cambió drásticamente gracias a un descubrimiento en Argentina. En 2008, el coleccionista Fernando Martín Peña encontró en el Museo del Cine de Buenos Aires una copia que incluía 25 minutos de metraje considerado perdido. Estas escenas ampliaron la profundidad de la narrativa y restauraron momentos clave de la obra.
Gracias a este hallazgo, la Fundación Murnau lideró un proceso de restauración que culminó en 2010, devolviendo al público una versión casi completa de la película. Su reestreno en el Festival de Berlín marcó un hito en la historia del cine y confirmó el impacto duradero de esta obra maestra.
Hoy, a 98 años de su estreno, Metrópolis sigue siendo una referencia obligada en el cine de ciencia ficción. Su mensaje sobre las tensiones sociales y la reconciliación resuena con fuerza en la actualidad, y su legado artístico continúa inspirando a generaciones de cineastas.
La restauración de Metrópolis no solo recuperó una pieza fundamental del séptimo arte, sino que también destacó la importancia del trabajo de conservación cinematográfica, con un agradecimiento especial a Buenos Aires, que permitió que el mundo volviera a admirar esta joya en su esplendor original.



