El 2025 quedará registrado como un período donde la literatura argentina funcionó no solo como refugio, sino como una herramienta vital de resistencia y existencia. En un panorama marcado por la desconexión digital y las dificultades económicas, estas diez obras —que abarcan desde la narrativa de terror hasta el ensayo y la poesía— invitan a reconectar con lo esencial. Las editoriales independientes y los grandes sellos lograron sostener voces que, con valentía, se animan a mirar lo extraterrestre de lo cotidiano y las grietas de nuestra historia.
Los 10 libros destacados del año:
El buen mal, de Samanta Schweblin: La autora bucea en el terror psicológico y los impulsos humanos más sórdidos a través de cuentos donde "lo raro siempre es más cierto".
Hija biográfica, de Romina Paula: Una novela que explora las formas de construir familia y la identidad de una hija adoptiva entre las sierras cordobesas.
La curva del tiempo, de Diana Bellessi: Un poemario que invita a la contemplación de la naturaleza, navegando por el Delta y el amor como formas de alcanzar la eternidad.
Arderá el viento, de Guillermo Saccomanno: El autor retrata la argentinidad en una comunidad costera llena de misterios, corrupción y vínculos familiares extraños.
Archivo madre, de Santiago Loza: Un texto híbrido y conmovedor que intenta narrar la ausencia física de la madre y la búsqueda de la poesía tras la tristeza.
Una pequeña parte del universo, de Hebe Uhart: Una selección de textos que reivindica la mirada inquisitiva y brillante de la autora sobre la filosofía y la literatura.
Fortín, de Juan Fernández Marauda: Un western patagónico que recorre la historia de un joven atrapado entre la violencia del territorio y las reglas de supervivencia.
Aplausos, de Nicolás Teté: Relatos breves que exponen la fragilidad humana y la necesidad de reconocimiento en plena era de obsesión digital.
Un destino común, de Lucrecia Martel: Una recopilación de intervenciones públicas de la cineasta que sirve como herramienta política y estética sobre el arte.

Diarios del ruido, de Juan Ibarlucía: Una reflexión necesaria sobre el arte en tiempos de Inteligencia Artificial y la vorágine de mensajes vacíos en redes sociales.



