En marzo, las salas de cine recibirán "Algo ha cambiado: un viaje quijotesco al Pappo's Blues", el esperado documental dirigido por Sergio Bonacci Lapalma. La obra, que ya cosechó elogios en su paso por el Bafici, nació de una promesa personal del director al bluesman Deacon Jones, colaborador de John Lee Hooker. Lo que comenzó como un intento de traer al músico nuevamente a la Argentina se transformó, tras su fallecimiento, en una odisea cinematográfica que rastrea los orígenes del blues en español y la increíble legitimidad que Norberto "Pappo" Napolitano alcanzó en la cuna del género.
La película funciona como una road movie que desentraña cómo un guitarrista suburbano de Buenos Aires logró ser aceptado por la "Blues Mafia", el círculo más exclusivo del blues estadounidense, contando con el aval del mismísimo B.B. King. A través de un archivo inédito y testimonios de figuras como Gilby Clarke (Guns N' Roses), Carmine Appice y Zakiya Hooker, el director busca transmitir aquello que no se ve, sino que se siente. "Quería buscar el feeling del blues en un proyecto cinematográfico", comentó Bonacci Lapalma, quien se inspiró profundamente en la biografía de Pappo escrita por Sergio Marchi.
Además del homenaje a la amistad y la música, el film ofrece una capa de análisis histórico al indagar en las raíces afrodescendientes de la cultura argentina, apoyándose en el testimonio de referentes como Jorge Pistocchi. Con esta estructura poética y federal, el documental se posiciona no solo como una pieza fundamental para los fanáticos del Carpo, sino como un puente cultural que explica por qué su guitarra sigue sonando con la misma fuerza en ambos extremos del continente.



