Con la promulgación de la Ley 9599, publicada este viernes en el Boletín Oficial, el Sistema de Gestión Educativa Integral (GEI) reemplaza al antiguo GEM, marcando un cambio significativo en la forma en que se gestiona la información en las escuelas de Mendoza. Este nuevo sistema, desarrollado por la Dirección General de Escuelas (DGE), introduce herramientas tecnológicas avanzadas, mayor centralización de datos y un control más estricto sobre la gestión escolar.
De GEM a GEI: qué cambia
El GEM, que funcionaba como un registro descentralizado de asistencia, calificaciones y datos escolares, da paso al GEI, una plataforma que centraliza información académica, administrativa y disciplinaria, además de incorporar novedades relacionadas con títulos y certificados del personal docente. Este enfoque integral busca no solo optimizar el manejo de datos, sino también apoyar el diseño de políticas educativas basadas en información más precisa.
Entre las innovaciones del GEI se encuentra la implementación de inteligencia artificial, que permite un análisis más eficiente de los datos. Además, el sistema introduce perfiles de usuario personalizados, garantizando que directivos, docentes y familias accedan solo a la información relevante para su rol.

Control y responsabilidad en la gestión de datos
La nueva ley exige que cada escuela designe un responsable de carga, quien será directamente responsable de la exactitud de los datos ingresados. Para evitar manipulaciones o errores, se establecen sanciones disciplinarias en caso de incumplimientos. Esta medida refuerza la confiabilidad de la información oficial y asegura su utilidad en la toma de decisiones.
Un canal obligatorio de comunicación
El GEI también mejora la comunicación entre las escuelas y las familias, operando como un canal digital directo y obligatorio para transmitir información oficial. A diferencia del GEM, que tenía un enfoque más pasivo, el nuevo sistema prioriza la interactividad y la inmediatez.
Otro aspecto destacado del GEI es la incorporación de reportes cualitativos y cuantitativos, diseñados para ayudar a las instituciones a identificar y atender las necesidades educativas y comunitarias de su entorno. Estas herramientas apuntan a fortalecer los proyectos de mejora institucional, algo que el GEM no contemplaba.

Desafíos de implementación
Si bien el GEI promete una gestión más moderna y eficiente, su éxito depende de garantizar la conectividad en todas las escuelas de la provincia y de capacitar adecuadamente al personal para manejar esta nueva tecnología. La DGE se enfrenta al desafío de asegurar que la transición sea fluida y que el sistema cumpla con las expectativas de la comunidad educativa.



