Un estudio nacional volvió a poner el foco sobre las desigualdades en el acceso al nivel inicial, especialmente en sala de 3, una etapa educativa que cada vez gana más relevancia por su impacto en el desarrollo cognitivo y la trayectoria escolar futura de los chicos.
El informe, elaborado por la organización Argentinos por la Educación, muestra que Argentina logró ampliar la cobertura educativa en la primera infancia durante la última década, aunque todavía existen diferencias marcadas según el nivel socioeconómico de las familias.
La clase media, el sector con mayor asistencia
Uno de los datos que más llamó la atención es la alta incorporación de niños de clase media a sala de 3. Según el relevamiento, en ese segmento asisten 7 de cada 10 chicos, una cifra muy superior al promedio nacional, que se ubica en 55%.
El fenómeno aparece vinculado, entre otros factores, a la creciente inserción laboral de ambos adultos en los hogares y a la necesidad de espacios de cuidado y educación temprana.
En los sectores más vulnerables, en cambio, la asistencia es considerablemente menor: apenas el 41% de los niños de 3 años concurre al nivel inicial. Entre las familias de mayores ingresos, la cobertura alcanza el 63%.

Argentina amplió la cobertura educativa en la primera infancia
El estudio comparó la situación de Argentina con otros países de la región como Chile, Perú, México y Uruguay. Los datos de 2024 muestran que el 83% de los chicos argentinos de entre 3 y 5 años asiste al nivel inicial, un porcentaje similar al de Chile y Perú, aunque todavía por debajo de Uruguay.
Además, el país fue uno de los que más creció en cobertura para niños de 3 años durante la última década: pasó del 40% al 55%.
Sin embargo, las diferencias sociales siguen siendo amplias. La brecha entre los hogares más pobres y los de mayores ingresos llega a 15 puntos porcentuales en la asistencia al nivel inicial.
Sala de 3: el gran desafío educativo
Mientras las salas de 4 y 5 años presentan niveles de escolarización casi universales —ya que son obligatorias—, sala de 3 todavía no forma parte de la educación obligatoria en Argentina.
Por eso, los especialistas advierten que las desigualdades aparecen con más fuerza en las edades más tempranas. A los 2 años, por ejemplo, solo el 10% de los niños de sectores vulnerables accede a espacios educativos, frente al 44% de los sectores más acomodados.
La investigadora del Conicet y profesora de la UBA Celia Rosemberg señaló que esta diferencia implica “una desigualdad temprana en las oportunidades educativas”, especialmente en una etapa clave para el desarrollo del lenguaje y el aprendizaje.
Mendoza apunta a universalizar la sala de 3 en 2027
En Mendoza, la cobertura de salas de 4 y 5 años alcanza prácticamente al total de la población infantil. El desafío provincial está centrado en ampliar la asistencia a sala de 3.
Desde la Dirección General de Escuelas estiman que actualmente la provincia cubre cerca del 75% de la demanda si se suman los jardines públicos y privados. Hoy existen más de 1.300 salas destinadas a niños de tres años y unos 13.000 alumnos asisten al sistema estatal.
Además, las autoridades proyectan que la baja en la natalidad permitirá avanzar hacia la universalización de sala de 3 en 2027 y evaluar su obligatoriedad para 2028.
