La pobreza infantil en Argentina alcanzó su pico más alto en más de dos décadas; el 62,9% de los chicos vive en hogares pobres y el 13,9% en la indigencia. Así lo reveló el reciente informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), que analiza la situación del primer trimestre de 2024.
Bajo el título “Pobreza Infantil en la Argentina. Coyuntura 2023-2024”, el estudio advierte que más de 8,6 millones de niños y adolescentes enfrentan privaciones económicas severas, mientras que casi 2 millones no acceden ni siquiera a una canasta alimentaria básica.

Carencias estructurales y vulnerabilidad crónica
La investigación de la UCA no solo se enfoca en el ingreso monetario, sino también en carencias estructurales: salud, educación, vivienda digna y alimentación. Según el informe, el 67% de los menores sufre inseguridad alimentaria, y un 17,4% padece su forma más grave.
Además, el 44,8% de los chicos presenta al menos dos privaciones esenciales, como vivir en condiciones de hacinamiento o no tener cobertura médica. Este panorama, señalan los especialistas, no depende solo de los vaivenes económicos, sino que se trata de un fenómeno estructural y persistente, con consecuencias profundas a largo plazo.

La situación en nuestra provincia
A nivel provincial, el informe presenta cifras preocupantes para el Gran Mendoza. En el primer semestre de 2024, el 71,6% de los niños vivía en la pobreza, esto representó el pico más alto registrado en la región durante el período relevado. Esa cifra ubicó al conglomerado mendocino en el décimo lugar a nivel nacional.

En el segundo semestre, el índice bajó a 56,4%, posicionando a la región en el puesto 12, pero la situación sigue siendo crítica y lejos de resolverse.
