En lo que va del año, la línea de atención ciudadana 148 recibió más de 200 llamados relacionados con situaciones de bullying en escuelas de Mendoza. La opción 4 de este servicio permite denunciar casos de acoso escolar y otras problemáticas vinculadas a la convivencia en los colegios.
Aunque el acoso entre alumnos existe, desde la Dirección General de Escuelas (DGE) señalan que no se trata de un problema predominante. Otros desafíos, como dificultades de aprendizaje, problemas de conducta y ausentismo, son más frecuentes en las instituciones educativas de la provincia.

Hasta la fecha, la DGE, a través de la Dirección de Acompañamiento Escolar, intervino en más de 13.000 situaciones, de las cuales 55 estuvieron vinculadas específicamente a acoso entre pares, principalmente en niveles primarios y primeros años de secundaria.
El Gobierno provincial cuenta con un protocolo de atención a través de la línea 148, que clasifica cada denuncia según la prioridad: muy alta, alta, media o baja. Los casos de prioridad muy alta, como violencia grave o riesgo para los alumnos, reciben intervención inmediata del equipo técnico central. Los casos de prioridad alta y media, que implican hostigamiento o malestar emocional sostenido, son monitoreados por los equipos territoriales. Incluso las situaciones consideradas de prioridad baja son registradas y seguidas hasta su resolución.
Cada denuncia se categoriza inicialmente como un “posible caso de bullying”, y luego los profesionales determinan si corresponde a acoso escolar. Se considera bullying cuando el hostigamiento es repetitivo, existe un desequilibrio de poder entre agresor y víctima, y puede manifestarse de forma física, verbal, psicológica o a través de medios digitales, conocido como ciberbullying.

Tras el reciente incidente en la escuela Marcelino Blanco de La Paz, donde una estudiante ingresó con un arma de fuego, la DGE organizó una jornada de reflexión y reforzó la atención psicológica para alumnos y familias. Esta medida busca prevenir situaciones similares y fortalecer la seguridad y acompañamiento en todas las escuelas de la provincia.
Además, el Gobierno proyecta un cambio en el Código Contravencional que permitirá sancionar a los padres de estudiantes que ejerzan bullying, con medidas que van desde trabajo comunitario hasta penas pecuniarias o arresto, en caso de incumplimiento.
La línea 148 sigue funcionando como canal de comunicación entre la ciudadanía y el Estado de lunes a viernes, de 8 a 17 horas. Ofrece diversas opciones, desde consultas sobre salud mental, trámites escolares, defensa del consumidor, denuncias de bullying, hasta atención sobre transporte, trabajo y servicios públicos.
El objetivo de estas medidas es garantizar que cada situación de acoso sea atendida de manera rápida y efectiva, involucrando a familias, escuelas y equipos técnicos para proteger a los alumnos y promover un entorno educativo seguro.
