A un año y medio de la puesta en marcha del Régimen de Transparencia Fiscal al Consumidor a nivel nacional, Mendoza se consolidó como una de las tres provincias que avanzaron formalmente con la iniciativa que busca visibilizar la carga impositiva en los comprobantes de compra.
El régimen comenzó a regir en 2024 y tiene como objetivo que los consumidores puedan identificar con mayor claridad qué parte del precio final que pagan corresponde a impuestos. Sin embargo, la adhesión por parte de las jurisdicciones provinciales fue limitada. Según un relevamiento de la ONG Lógica, dedicada a la concientización fiscal, solo Chubut, Mendoza y Entre Ríos adoptaron el esquema de manera concreta.
La normativa establece como obligación nacional la discriminación de los tributos nacionales en los tickets, mientras que deja a criterio de cada provincia la incorporación de impuestos provinciales y municipales. Frente a la escasa adhesión y la disparidad territorial, la ONG impulsora lanzó la campaña denominada “Rebelión del ticket”, destinada a promover que los comercios informen de manera voluntaria la carga impositiva total que afronta el consumidor.

El avance del régimen en Mendoza
En Mendoza, la implementación dio un paso clave a partir del 1 de abril de este año, cuando todas las facturas emitidas por vendedores de bienes y servicios comenzaron a detallar el monto del IVA incluido en el precio final. La medida se aplicó conforme a una resolución de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y permitió que los consumidores identifiquen con precisión cuánto de lo que pagan corresponde a impuestos nacionales indirectos.
Si bien la normativa comenzó a aplicarse en una primera etapa a grandes empresas, luego se extendió al conjunto de los comercios, sin distinción de tamaño. Aquellos que ya utilizaban sistemas de facturación electrónica contaban previamente con la opción de discriminar el IVA, pero con la resolución la obligación se generalizó a todo el universo comercial.
Sectores con mayores dificultades
Dentro de la provincia, los sectores que enfrentaron mayores desafíos para adecuarse al Régimen de Transparencia Fiscal fueron supermercados, comercios electrónicos y la actividad hotelero-gastronómica. En particular, el rubro gastronómico presentó mayores complicaciones vinculadas a la adaptación de cartelería, listas de precios y publicaciones en redes sociales, más que a la emisión de los comprobantes en sí.
En términos generales, la discriminación del IVA en los tickets no implicó costos adicionales ni impactos económicos negativos para los comercios, ya que los sistemas de facturación ya contemplaban el desglose impositivo. El principal beneficio del régimen se refleja en una mayor claridad para el consumidor, que puede conocer con precisión cuánto del precio final corresponde a impuestos.
Desde el sector empresario reconocieron que la implementación demandó un esfuerzo operativo y logístico, aunque destacaron que forma parte de un proceso de adaptación a nuevas exigencias normativas y a un esquema que apunta a fortalecer la transparencia fiscal.
