En un acto de heroísmo y rapidez, tres policías de Mendoza lograron salvar la vida de un bebé de 1 año y 5 meses que se encontraba inconsciente y con dificultades para respirar. El hecho ocurrió el pasado viernes por la noche en el barrio San Jorge, Bermejo, Guaymallén, cuando una madre desesperada llamó al 911 al notar que su hijo no reaccionaba.
Una decisión que marcó la diferencia
Al recibir la llamada, los efectivos Lucas Lescano, Gerardo Cantarini e Iván Páez llegaron rápidamente al lugar y encontraron a la madre con el bebé en brazos. Tras verificar que el Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) tardaría en llegar, los policías decidieron actuar de inmediato.
Subieron al móvil a la madre y al niño, y durante el trayecto al Hospital Notti, dos de ellos realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) al pequeño, quien llegó con signos vitales al centro médico.

El diagnóstico médico y la internación
En el hospital, los médicos confirmaron que el bebé había sufrido una convulsión febril acompañada de signos de apnea. Por esta razón, quedó internado para una evaluación y tratamiento más exhaustivo. Los profesionales destacaron el accionar de los policías, indicando que las maniobras realizadas fueron clave para mantenerlo con vida durante el traslado.

Un ejemplo de compromiso y valentía
El caso pone en evidencia la importancia de la capacitación en primeros auxilios para los cuerpos de seguridad. Los efectivos demostraron no solo su profesionalismo, sino también su compromiso con la comunidad.
Este tipo de situaciones subraya la relevancia de actuar con rapidez ante emergencias médicas, especialmente cuando la llegada de una ambulancia no es inmediata.



