Efectivos de la Policía de Mendoza desarrollaron un amplio operativo de rescate desde la madrugada en respuesta a la crecida del río provocada por fuertes tormentas. En un momento crítico, lograron salvar con vida a una mujer de 28 años que había sido arrastrada por la corriente. La víctima, localizada en la zona conocida como "El Paraíso, Torre 8", presentaba hipotermia y lesiones leves, pero se encuentra fuera de peligro tras recibir atención médica inmediata.

Las tareas comenzaron alrededor de las 3:00 horas, cuando se activaron los protocolos de emergencia debido al aumento del caudal del río. A las 4:15 horas, una alerta al 911 indicó que varios vehículos habían sido alcanzados por el agua, entre ellos el que transportaba a la mujer rescatada. Desde entonces, más de 30 personas han sido evacuadas de áreas afectadas, incluidos campings y otras zonas de riesgo.
El operativo se desarrolló en condiciones climáticas adversas, con cielos nublados, lluvias intermitentes y baja visibilidad. Estas dificultades obligaron al uso de vehículos 4×4 y tecnología especializada, como drones de la División VANT, para localizar a los afectados.

Participaron en las labores efectivos de diversas unidades, entre ellas la Comisaría Departamental, la Subcomisaría Rama Caída, Defensa Civil, Bomberos, la Policía Rural y la Policía Turística. La coordinación estuvo a cargo del Centro Estratégico de Operaciones, que integró recursos humanos y tecnológicos para afrontar la emergencia.
En el Cañón del Atuel, Defensa Civil y la Patrulla de Rescate utilizaron helicópteros para sobrevolar áreas inaccesibles. Durante estos vuelos, dos personas fueron evacuadas en buen estado de salud, mientras que un vehículo atascado en el barro fue recuperado y se inició la búsqueda de otros posibles ocupantes.
Además, cinco personas atrapadas en el "Santuario de los Escaladores" fueron rescatadas en horas de la mañana, gracias a la rápida acción de los equipos de emergencia.

La colaboración de prestadores turísticos locales, como Fabián Sánchez y Juan Rentería, fue clave para acceder a zonas complejas. Sus vehículos adaptados a terrenos difíciles facilitaron el traslado de rescatistas y evacuados, contribuyendo a la eficiencia del operativo.
Las tareas de rescate y asistencia continúan en la región, mientras las autoridades monitorean la situación climática y los niveles del río para prevenir nuevos incidentes.



