La caída del consumo en Mendoza ya supera el 40% y genera alarma en el sector comercial. Frente a este escenario crítico, empresarios y representantes sindicales iniciaron una mesa de trabajo conjunta para evitar despidos y buscar soluciones ante el desplome de las ventas.
El encuentro se realizó en la sede del Centro Empleados de Comercio (CEC) y participaron dirigentes del sindicato junto a referentes de la Cámara Empresaria de Comercio, Industria, Turismo y Servicios (Cecitys) y la Federación Económica de Mendoza (FEM). La reunión marcó el inicio de una estrategia común para contener el impacto de la crisis.
Desde el sector afirman que, tras el repunte por el inicio de clases, el consumo comenzó a desplomarse y en las últimas semanas muchos negocios enfrentaron jornadas sin abrir caja. En algunos casos, la falta total de ventas puso en jaque la continuidad de varios comercios.

Sectores más afectados
La retracción golpea con más fuerza a ciertos rubros. Las mueblerías, casas de electrodomésticos y jugueterías encabezan la lista de los más perjudicados. De hecho, en el caso de las jugueterías, varios locales cerraron definitivamente. Las tiendas de indumentaria también atraviesan un panorama complicado, aunque con un impacto algo menor.
Preocupación por los salarios y la continuidad laboral
Otro de los puntos críticos abordados en la reunión fue la necesidad de homologar el acuerdo paritario alcanzado para los empleados de comercio. Desde los distintos sectores piden que el Estado respalde el incremento salarial ya consensuado, lo que consideran clave para garantizar estabilidad laboral en un contexto de fuerte recesión.

Las partes coincidieron en la importancia de profundizar el trabajo conjunto y solicitar al Estado medidas de acompañamiento urgentes, tanto para sostener la actividad como para preservar los puestos de trabajo. La prioridad es encontrar soluciones concretas que frenen la sangría de ventas y eviten una crisis mayor en el empleo formal.
