Las imágenes lo dicen todo. Son más que ilustrativas de lo que dejó la furia del granizo en Santa Rosa. Los viñedos del departamento, en plena época de vendimia, quedaron en el piso. Literalmente.
Nada quedó de las hojas de parra y menos de los frutos, la vid. La piedra, poderosa como pocas veces, arrasó con todo lo que se pudo en su camino.
Es que Santa Rosa fue el departamento más afectado por la destructiva tormenta que azotó este jueves a parte del este provincial y del Valle de Uco, sobre todo Tunuyán.
En Santa Rosa, el granizo cayó con gran fuerza y destruyó cultivos de frutas y viñedos, pilares fundamentales de la actividad económica de la región. Los productores locales, ya golpeados por la sequía y otros factores climáticos, enfrentan ahora pérdidas adicionales que podrían tener un impacto devastador en la temporada.
El granizo dañó algunos techos de viviendas, vehículos y cubrió de blanco las calles. Las autoridades locales informaron que los servicios de emergencias trabajan arduamente para asistir a los afectados, y equipos municipales están en el terreno evaluando los daños.



