El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, inició su gestión con dos prioridades marcadas por el presidente Javier Milei: ordenar la coordinación ministerial y reforzar el vínculo político con las provincias. En los últimos días mantuvo encuentros individuales con los nueve ministros y tomó nota de la situación interna de cada área.
Entre los primeros diagnósticos, Adorni detectó desajustes y demoras en la interacción entre las carteras, además de riespideces menores por falta de comunicación. En paralelo, observó que algunos ministerios muestran un funcionamiento más aceitado, como el de Seguridad, mientras que otros exhiben mayor complejidad, entre ellos Defensa y Salud.
Con la primera ronda de reuniones concluida, el funcionario convocó para el miércoles 26 de noviembre a su primer encuentro ampliado de Gabinete, que se repetirá cada diez días. Su equipo trabaja además en el armado de la estructura interna de la Jefatura, que aún no fue oficializada.

Adorni también comenzó a delinear reemplazos en direcciones clave, aunque enfrenta límites por la falta de una estructura administrativa definida. En paralelo, avanzó en la identificación de las urgencias legislativas de cada ministerio para futuros proyectos de ley, bajo la supervisión directa de Milei.
En el plano político, Adorni comparte la interlocución con los gobernadores junto al ministro del Interior, Diego Santilli. Ambos buscan consolidar acuerdos de cara al tratamiento del Presupuesto 2026 y de las reformas estructurales que prepara el Ejecutivo. En la Casa Rosada destacan que trabajan de manera coordinada con Karina Milei, Santiago Caputo y Martín Menem para asegurar los votos necesarios en el Congreso.



