El cierre de la sexta edición del programa federal de formación Gestión para el Desarrollo, realizado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, reunió a gobernadores, especialistas y más de un centenar de jóvenes becarios de distintas provincias.
Durante el encuentro, el gobernador Alfredo Cornejo expuso una mirada crítica sobre las dificultades del país para alcanzar un desarrollo sostenido, subrayando la necesidad de fortalecer la formación dirigencial y de avanzar hacia políticas de Estado capaces de perdurar más allá de los ciclos electorales.
El mandatario destacó el valor del Consejo Federal de Inversiones (CFI) y del programa como herramienta para ampliar los saberes técnicos de las nuevas generaciones. En su análisis, sostuvo que los problemas estructurales de Argentina no se explican por la democracia, sino por la ausencia de políticas consistentes y por décadas de administración pública sin rumbo común. En ese sentido, remarcó que los proyectos provinciales y nacionales requieren dirigentes con preparación sólida, alejados de la improvisación y capaces de mantener una estrategia de largo plazo.
Uno de los pasajes que generó mayor interés entre los participantes fue la comparación regional que realizó el Gobernador. Mencionó los avances de Chile y Uruguay, que lograron consolidar modelos estables gracias a una continuidad de políticas públicas y a marcos institucionales previsibles. Para Cornejo, esos casos muestran que la claridad conceptual y la planificación sostenida son tan determinantes como los recursos económicos disponibles.
A lo largo de su intervención subrayó que la democracia, acompañada por reglas claras y competencia política, puede generar beneficios para las mayorías populares. Señaló además que las nuevas generaciones acceden a más conocimiento y cuentan con menos prejuicios que en décadas anteriores, lo que, a su juicio, representa una oportunidad para impulsar una etapa de crecimiento inclusivo.
En su mensaje a los jóvenes, el mandatario los alentó a profundizar su formación, a asumir responsabilidades en la gestión pública y a desarrollar proyectos basados en profesionalismo, ética y vocación de servicio. También valoró el potencial del talento argentino y la necesidad de un clima institucional que permita desplegar plenamente las capacidades del país.

Durante la jornada, otros gobernadores expusieron sus miradas sobre los desafíos de desarrollo. Desde Entre Ríos, Rogelio Frigerio resaltó el carácter federal del programa y la importancia de fortalecer la cultura del trabajo y el esfuerzo productivo como pilares del rumbo nacional. Carlos Sadir, de Jujuy, puso el foco en la transformación de la matriz productiva jujeña y en la demanda de nuevas capacidades técnicas para sectores como la minería y las energías renovables.
Por su parte, Claudio Poggi, de San Luis, valoró el regreso de la provincia al CFI y subrayó que el verdadero motor del desarrollo es la formación del recurso humano. Destacó el rol del liderazgo positivo, la constancia y la importancia de que los jóvenes se animen a innovar y emprender.
El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, cerró el panel con una reflexión sobre la necesidad de industrializar, agregar valor a los recursos naturales y preparar a las nuevas generaciones para interpretar los cambios tecnológicos y productivos en marcha. En su visión, la comprensión del contexto global será clave para construir un modelo de desarrollo que promueva bienestar y oportunidades.
