La relación entre Patricia Bullrich y la conducción política de La Libertad Avanza atraviesa un nuevo momento de tensión. La titular del bloque oficialista en el Senado decidió no participar este martes de la reunión convocada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en Casa Rosada, donde el Gobierno busca alinear posiciones de cara a una sesión clave en la Cámara alta.
El encuentro fue organizado con el objetivo de coordinar la estrategia del oficialismo frente a los proyectos impulsados por la oposición que buscan interpelar a Adorni en medio de las denuncias y cuestionamientos que enfrenta. Sin embargo, la ausencia de Bullrich volvió a exponer diferencias internas y alimentó las versiones sobre un creciente distanciamiento de la exministra respecto del círculo más cercano al presidente Javier Milei.
La explicación de Bullrich para ausentarse
Desde el entorno de la senadora señalaron que su prioridad estará puesta en la reunión de Labor Parlamentaria prevista para esta tarde en el Congreso, donde se definirán aspectos centrales de la sesión convocada para el próximo jueves.
Se trata de una instancia clave para el oficialismo, ya que allí se discutirá la estrategia para intentar bloquear o limitar el avance de los proyectos que apuntan contra el jefe de Gabinete.
No obstante, dentro del oficialismo algunos dirigentes observaron con sorpresa la decisión, ya que la convocatoria de Adorni estaba prevista para las 11 de la mañana, varias horas antes del encuentro parlamentario.

Otros senadores también pegarán el faltazo
Bullrich no será la única ausencia en la reunión de Casa Rosada. El senador cordobés Luis Juez confirmó que no podrá asistir debido a compromisos judiciales en su provincia, mientras que el formoseño Francisco Paoltroni se encuentra de viaje en Estados Unidos.
A pesar de estas bajas, el Gobierno apuesta a consolidar una postura común frente a una sesión que podría convertirse en uno de los desafíos políticos más complejos para la administración libertaria en el Congreso.
La discusión por la interpelación a Manuel Adorni
Uno de los principales puntos de debate gira en torno a qué mayoría necesita el Senado para habilitar el tratamiento de los proyectos de interpelación.
Bullrich había sostenido la semana pasada que bastaría con alcanzar la mayoría absoluta de los integrantes de la Cámara para avanzar con la convocatoria al jefe de Gabinete. Según esa interpretación, si el proyecto obtiene los votos necesarios el próximo 25 de junio, Adorni debería presentarse ante el Senado el 2 de julio para responder preguntas de los legisladores.
La postura se basa en el artículo 101 de la Constitución Nacional, que regula las facultades de control parlamentario sobre el jefe de Gabinete.
Sin embargo, otros sectores sostienen una interpretación distinta y afirman que los proyectos que no cuentan con dictamen de comisión requieren una mayoría de dos tercios para ser habilitados. Esta diferencia reglamentaria anticipa una fuerte disputa política durante la sesión.
Las señales de autonomía que incomodan a la Casa Rosada
La ausencia en la reunión convocada por Adorni se suma a una serie de episodios que generaron malestar dentro del oficialismo.
Uno de los más recientes fue la postura de Bullrich frente al retiro del pliego de la jueza María Verónica Michelli, cuando anunció públicamente que ejercerá una "objeción de conciencia" para no acompañar la decisión impulsada por el Ejecutivo.
También se diferenció del Gobierno al reclamar que Adorni presentara su declaración jurada patrimonial y posteriormente cuestionar algunos aspectos de esa documentación.
En paralelo, distintas publicaciones y movimientos políticos alimentaron especulaciones sobre posibles aspiraciones electorales de la dirigente, vinculándola con futuras candidaturas nacionales y porteñas. Dentro de La Libertad Avanza, estas señales fueron interpretadas como parte de una construcción política propia que comienza a tomar distancia de la estrategia diseñada por Javier y Karina Milei.
Crece la tensión interna en el oficialismo
Mientras el Gobierno intenta contener el avance opositor en el Senado y blindar a Manuel Adorni, la decisión de Patricia Bullrich de ausentarse de una reunión clave vuelve a dejar en evidencia las diferencias internas dentro del espacio libertario.
Con una sesión decisiva a la vuelta de la esquina y una discusión reglamentaria que promete generar controversia, el oficialismo enfrenta el desafío de mantener la cohesión política en uno de los momentos más delicados para la gestión.
