La reciente ley que penaliza a los padres en casos de bullying ocupó un lugar central en la exposición del Gobernador Alfredo Cornejo durante el cierre del programa federal del Consejo Federal de Inversiones (CFI).
El mandatario definió la norma como una herramienta necesaria para intervenir en situaciones que afectan de manera directa a niños y adolescentes, en un contexto donde las dinámicas de la juventud y el impacto de las redes sociales plantean desafíos cada vez más complejos para el Estado.
Cornejo sostuvo que la provincia necesitaba un instrumento que permitiera actuar con mayor claridad frente a episodios de violencia escolar, aunque remarcó que otros aspectos vinculados al uso de plataformas digitales y la salud mental todavía generan debates abiertos a nivel internacional.
En paralelo, el Gobernador destacó la aprobación anticipada del Presupuesto 2026, votado en noviembre y con apoyo casi unánime. Consideró que esta decisión fortalece la previsibilidad institucional de Mendoza y subrayó que no se registraba un aval tan temprano desde el retorno de la democracia, hace 42 años.
El mandatario también se refirió al funcionamiento nacional y valoró que el Gobierno impulse un Presupuesto 2026 consensuado, al que definió como una señal positiva en términos reputacionales y de organización fiscal. Este escenario, explicó, se vincula con el trabajo del Consejo de Mayo, el espacio donde gobernadores y especialistas elaboran propuestas de reformas estructurales. El documento final, aclaró, se presentará el 14 de diciembre, con planteos en materia fiscal, laboral e impositiva.

Durante su intervención, Cornejo insistió en la necesidad de avanzar hacia un Estado inteligente, superando la dicotomía entre más Estado o más mercado. Sostuvo que el país requiere un sector privado más grande, con más empresas, inversión y trabajo, para dejar atrás un estancamiento económico que, según describió, se refleja en un PBI similar al de hace más de una década y un PBI per cápita en retroceso.
El Gobernador comparó el desempeño argentino con el de otros países de la región y mencionó el caso de Chile, cuyo crecimiento superó al de Argentina en las últimas décadas. Atribuyó estos resultados a malas administraciones acumuladas durante las cuatro décadas de democracia.
En un tramo de su análisis, cuestionó al kirchnerismo, al que acusó de mantener un diagnóstico reiterado pese a haber gobernado 16 de los últimos 22 años. Consideró que sin acuerdos básicos ni alternancias virtuosas, el país profundiza su retroceso.
Cornejo también valoró la participación de jóvenes en el programa del CFI, destacando su interés por la gestión pública y la posibilidad de conocer distintas realidades productivas y sociales del territorio nacional.
Al referirse a la situación económica general, planteó que Argentina necesita un acuerdo político amplio que permita ordenar las cuentas del Estado, impulsar la obra pública, promover exportaciones y recuperar condiciones estables para el crecimiento. Recordó que el país es el que menos empresas por cada mil habitantes tiene en la región.
En su cierre, afirmó que el país atraviesa una etapa decisiva y que el desarrollo debe darse dentro del marco de la democracia, evitando “recetas que ya fracasaron” y priorizando consensos que permitan sostener políticas de largo plazo.


