La Corte Suprema de Justicia resolvió el capítulo final de la causa Vialidad y dejó firme la condena a Cristina Fernández de Kirchner. Con el voto unánime de sus tres jueces, la decisión no solo sella el destino judicial de la principal figura opositora al gobierno de Javier Milei, sino que también habilita su detención inmediata.

Los ministros Horacio Rosatti (presidente), Carlos Rosenkrantz (vicepresidente) y Ricardo Lorenzetti emitieron sus votos pasadas las 16 horas, y poco después de las 17 se dio a conocer el fallo definitivo. Para que la condena quedara firme, era indispensable la unanimidad del tribunal, que finalmente coincidió en ordenar la prisión de la exmandataria.

Con esta resolución, Cristina Kirchner deberá cumplir una pena de 6 años de prisión y quedará inhabilitada de forma perpetua para ejercer cargos públicos, un desenlace que marca un antes y un después en la historia política y judicial del país.
La condena a Cristina Fernández de Kirchner ha vuelto a sacudir el escenario político argentino. El fallo, dictado por el Tribunal Oral Federal N°2, se enmarca en la llamada Causa Vialidad, donde la exmandataria fue hallada culpable de administración fraudulenta en perjuicio del Estado. Sin embargo, más allá del resultado judicial, el proceso estuvo plagado de irregularidades que comprometen su legitimidad, según denuncian tanto la defensa como diversos actores políticos y sociales.

LA HISTORIA DE UN JUCIO QUE MARCA UN ANTES Y UN DESPUÉS EN LA HISTORIA POLÍTICA ARGENTINA
Desde el inicio del juicio, se señalaron graves irregularidades en la instrucción de la causa, con falta de imparcialidad en los jueces y filtraciones mediáticas que condicionaron la opinión pública. El rol del fiscal Diego Luciani, cuya actuación fue duramente cuestionada por su cercanía a sectores opositores, fue central en un juicio donde la presunción de inocencia pareció quedar relegada.
El testimonio del perito oficial puesto por Macri para auditar la causa
Uno de los puntos más controversiales fue la selectividad en la presentación de pruebas. La defensa de Cristina Fernández de Kirchner denunció que se ignoraron pericias clave y que no se permitió la incorporación de elementos que podrían haber desmontado la acusación. A esto se sumaron los vínculos políticos entre algunos de los jueces y figuras de la oposición, lo que sembró dudas sobre la independencia judicial en un proceso de alto voltaje político.
Daniel Erbetta, Ministro de la Suprema Corte de Santa Fe explicaba en detalle cuál es la irregularidad
También generó polémica la celeridad con que se avanzó hacia la condena, contrastando con otros casos de corrupción de funcionarios actuales y anteriores que permanecen estancados. Diversos juristas advirtieron sobre una posible utilización del Poder Judicial con fines electorales, en un contexto donde la imagen pública de Cristina Fernández de Kirchner sigue teniendo un peso decisivo.
Cúneo Libarona Ministro de Justicia de Milei se manifestaba sobre la Causa Vialidad
La ex presidenta rechazó la legitimidad del fallo y denunció que fue víctima de una persecución judicial y mediática, en línea con lo que se conoce como lawfare: una estrategia de guerra judicial para proscribir figuras políticas mediante la manipulación de causas legales.
Con esta condena a Cristina Fernández de Kirchner, no solo se abre un nuevo capítulo en la política argentina, sino también un debate profundo sobre el funcionamiento del sistema judicial. Las irregularidades a lo largo de todo el juicio no hacen más que reforzar la desconfianza de amplios sectores de la sociedad hacia una Justicia politizada y selectiva.
