El gobierno de Alfredo Cornejo avanzó en los últimos dos años con la transferencia de más de 72 kilómetros de calles urbanas a distintos municipios de Mendoza. La medida se enmarca en un proceso de reorganización vial que apunta a adaptar antiguas rutas al crecimiento de las ciudades.
Desde el Ejecutivo explicaron que se trata de ex rutas provinciales que, con el avance urbano, quedaron integradas al tejido municipal y dejaron de cumplir funciones interdepartamentales. Por eso, su gestión como calles urbanas permite incorporar infraestructura, controles de tránsito y mejoras acordes al uso cotidiano.

El traspaso se realiza mediante acuerdos entre la Provincia y los municipios, con financiamiento provincial para la puesta en condiciones de las trazas. Una vez finalizadas las obras, las arterias pasan formalmente a la órbita municipal.
Entre los departamentos más beneficiados aparecen Maipú, Santa Rosa y Guaymallén, que concentran la mayor cantidad de kilómetros transferidos. También hubo incorporaciones en Luján de Cuyo, Ciudad de Mendoza y otras comunas, en muchos casos sobre corredores clave para la movilidad urbana.
La medida suma nuevas responsabilidades a los municipios, que ya gestionan tránsito, arbolado e infraestructura local. En ese contexto, crece el reclamo por mayores recursos y se reaviva el debate por la autonomía municipal, en medio de cambios impulsados por la Provincia.



