La oposición en Diputados acelera los tiempos y espera concretar en los próximos días una sesión clave para avanzar con proyectos que generan fuerte tensión con el Gobierno nacional. Entre ellos se encuentra la iniciativa que limita el uso de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), herramienta central para la gestión de Javier Milei.
El proyecto, ya aprobado en el Senado, establece que un DNU solo tendrá validez si es ratificado por ambas Cámaras en un plazo de 90 días. De no tratarse, pierde vigencia automáticamente. La norma actual, en cambio, solo exige el rechazo de ambas Cámaras para quedar sin efecto, lo que otorgaba al Ejecutivo un margen mucho mayor.

En paralelo, la oposición también impulsa interpelaciones a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y al ministro de Salud, Mario Lugones, por presuntas irregularidades en contratos de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). Además, se prepara una moción de censura contra el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, lo que podría implicar su remoción si prospera en ambas Cámaras.
Otro punto candente será el escándalo de la criptomoneda $LIBRA, con citaciones a funcionarios nacionales y empresarios vinculados al caso. El diputado Maximiliano Ferraro confirmó que algunos convocados deberán presentarse incluso con la fuerza pública, ante la falta de respuestas previas.
El escenario refleja un Congreso atravesado por la campaña electoral, donde la oposición encontró un espacio para articular mayorías y poner en jaque la estrategia parlamentaria del oficialismo.



