El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su país “literalmente aniquiló” al régimen iraní tras varias semanas de enfrentamientos militares y afirmó que la ofensiva provocó una fuerte reducción en la capacidad operativa de Irán, tanto en misiles balísticos como en ataques con drones.
Durante declaraciones realizadas antes de una reunión con el consejo de administración del Kennedy Center, el mandatario sostuvo que el ejército estadounidense atacó más de 7.000 objetivos en territorio iraní, lo que habría provocado una caída del 90% en los lanzamientos de misiles balísticos y una disminución del 95% en los ataques con drones.
Según Trump, la ofensiva militar estadounidense afectó de manera directa a las principales estructuras de defensa del país persa. “Nuestra contundente campaña militar para acabar con las amenazas que plantea el régimen iraní continuó con toda su fuerza durante los últimos días. Han sido literalmente aniquilados. La Fuerza Aérea ha desaparecido. La Armada ha desaparecido”, afirmó el mandatario en declaraciones difundidas por CBS News.
El presidente también aseguró que más de cien buques de la armada iraní fueron “hundidos o destruidos”, entre ellos 30 buques minadores, y sostuvo que la defensa antiaérea iraní fue “diezmada”, mientras que los sistemas de radar y parte de la cúpula militar del país habrían sido neutralizados durante las operaciones.
En paralelo, Trump se refirió a la situación en el estrecho de Ormuz, un corredor marítimo clave para el comercio mundial de petróleo, y aseguró que el paso se encuentra actualmente en “muy buen estado”, aunque solicitó la colaboración de otros países para garantizar su seguridad.
“Muchos países dependen del petróleo que pasa por el estrecho de Ormuz, por lo que deberían venir y ayudarnos con el estrecho”, expresó el presidente estadounidense, quien agregó que varias naciones ya manifestaron su disposición a colaborar, aunque evitó precisar cuáles participarán en la operación.
El mandatario adelantó que el secretario de Estado, Marco Rubio, junto con otros funcionarios de la administración estadounidense, serán los encargados de anunciar próximamente qué países apoyarán a Estados Unidos para reabrir y asegurar el tránsito marítimo en esa zona estratégica.

En su intervención, Trump también dirigió críticas hacia la OTAN, al cuestionar el compromiso de algunos aliados frente a situaciones de crisis. “Siempre he dicho que cuando se les necesita, no nos protegen a nosotros. Ahora sí que hay necesidad”, señaló.
Además, el presidente acusó a Irán de utilizar inteligencia artificial para difundir campañas de desinformación sobre el desarrollo del conflicto, aunque indicó que Washington y Teherán mantienen contactos diplomáticos en paralelo a las operaciones militares.
“Están negociando y siempre hablamos”, sostuvo Trump, aunque aclaró que no está claro si las autoridades iraníes están listas para avanzar en un acuerdo. “No sé si están preparados todavía. Están sufriendo un duro golpe”, afirmó.
Por último, el mandatario fue consultado sobre la situación del nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Khamenei, de 56 años, quien asumió tras la muerte de su padre, el histórico dirigente Ali Khamenei, ocurrida durante los ataques estadounidenses e israelíes registrados a fines del mes pasado.
Trump indicó que no hay información clara sobre su situación actual. “No sabemos si está muerto o no. Nadie lo ha visto, lo cual es inusual”, declaró el presidente estadounidense.


