El debate sobre la reconfiguración del sistema electoral nacional volvió a ubicarse en el centro de la escena. El Poder Ejecutivo, bajo la conducción del presidente Javier Milei, busca acelerar los consensos necesarios con los mandatarios provinciales para avanzar en una restructuración integral antes de que finalice el año. El objetivo central es lograr el tratamiento parlamentario en el Senado durante el próximo mes de agosto, despejando el calendario previo al tratamiento del Presupuesto 2027 en septiembre.
Mientras las negociaciones avanzan a puertas cerradas, un reciente estudio de opinión pública de la consultora Casa Tres arrojó luz sobre la percepción ciudadana respecto a las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. Los resultados de cara a las próximas elecciones reflejan una sociedad polarizada pero con una leve tendencia hacia el fin del mecanismo implementado en 2009: el 44% de los encuestados se manifestó a favor de la supresión de las PASO, frente a un 39% que optó por mantenerlas.

El respaldo a la iniciativa oficialista se consolida de manera heterogénea según las variables demográficas y geográficas:
Alineamiento político: El dato más contundente se registra entre los votantes de la Libertad Avanza, donde el apoyo a la baja de las primarias alcanza un 70% de adhesión.
Corte geográfico: En el interior del país el rechazo a las PASO trepa al 46%, superando la media nacional, un indicador clave para los jefes provinciales que discuten el costo fiscal de los comicios.
Perfil socioeconómico: En los sectores de ingresos más altos, el consenso favorable a la medida escala de forma notable hasta el 62%.
La estrategia parlamentaria debió incorporar nuevos elementos de negociación para destrabar el acompañamiento de las bancadas aliadas. Ante la resistencia a una derogación definitiva, tomó fuerza la propuesta de los gobernadores de avanzar hacia una suspensión por única vez, condicionada a la restitución del sistema de listas colectoras a nivel nacional. La discusión final sobre la reforma política no se agota en las primarias, sino que incluye un paquete cerrado que abarca también el sistema de boleta única, un escenario que promete semanas de intensas negociaciones en el Congreso.

