Ante la controversia generada por la construcción de un cerco fronterizo en Salta, el gobierno argentino anunció planes para reforzar la seguridad en todas sus fronteras. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, detalló que se intensificarán los controles en las zonas limítrofes con Brasil y otros países vecinos, priorizando áreas con antecedentes de alta criminalidad.
La estrategia se implementará de manera gradual, comenzando por la zona de Aguas Blancas (Salta), para luego extenderse a la Triple Frontera y la región de Misiones, donde se han registrado problemas de tránsito ilegal y actividades delictivas. Bullrich descartó, por el momento, la construcción de nuevos cercos en estas áreas.

Se hará hincapié en el uso de tecnología de vigilancia, incluyendo la reparación y puesta en marcha de drones adquiridos en gestiones anteriores. La ministra criticó la falta de uso de este equipamiento en el pasado, afectando la capacidad de control fronterizo. Se buscará una mayor coordinación entre las fuerzas de seguridad federales y provinciales para una respuesta más efectiva contra el crimen organizado.
En relación al cerco fronterizo en Salta, Bullrich lo justificó como una medida necesaria para controlar el flujo de drogas, específicamente cocaína, en una zona identificada como punto crítico de ingreso al país. Se busca así contrarrestar la presencia del crimen organizado y proteger a la población local. El plan incluye un despliegue de efectivos federales y una estrategia de colaboración interinstitucional para abordar el problema de manera integral.



