El Senado se encamina a cerrar las sesiones extraordinarias con dos jornadas intensas de debate previstas para jueves y viernes. El foco estará puesto en la reforma laboral, que regresó desde Diputados y que el Gobierno pretende convertir en ley en los próximos días, tras semanas de negociaciones con sectores dialoguistas.
En la primera sesión, los legisladores tratarán el Régimen Penal Juvenil, que propone bajar la edad de imputabilidad de 16 a 14 años. Aunque existe respaldo mayoritario, algunos bloques mantienen objeciones en puntos específicos, por lo que continúan las conversaciones para asegurar los votos necesarios.

También podrían discutirse cambios en la ley de glaciares, una iniciativa que genera divisiones dentro de la oposición y que aún no tiene consenso. Si no se logran acuerdos, el tema podría postergarse para más adelante.
Para el viernes, el oficialismo buscará avanzar con la reforma laboral y el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, que vuelve a profundizar tensiones dentro del peronismo. Algunos senadores evalúan diferenciarse del kirchnerismo, lo que podría alterar el escenario político en el Congreso.
Además, la Cámara alta realizará la sesión preparatoria para definir autoridades y representantes en la Auditoría General de la Nación. La agenda refleja el intento del Ejecutivo de fortalecer su estrategia parlamentaria y consolidar sus proyectos clave.



