El presidente Javier Milei regresó al país tras su gira oficial por Hungría, en un contexto marcado por conflictos políticos y un escenario económico complejo. El mandatario arribó a Buenos Aires luego de un viaje de aproximadamente 18 horas, con una escala técnica en Gran Canaria, y se trasladó hacia la residencia de Olivos.
Durante su estadía en Europa, Milei participó de la Conferencia de Acción Política Conservadora y mantuvo encuentros con dirigentes como Viktor Orbán y Tamás Sulyok. Además, recibió un reconocimiento académico en la Universidad Ludovika.
Sin embargo, el regreso se da en un clima adverso para el Gobierno. En los últimos días tomó relevancia el escándalo vinculado a la criptomoneda $LIBRA, que generó cuestionamientos y presión política sobre la Casa Rosada.

A este episodio se sumó otra controversia dentro del oficialismo. El vocero presidencial Manuel Adorni quedó en el centro de la escena por un viaje en avión privado a Punta del Este, lo que abrió interrogantes sobre posibles conflictos de interés.
En paralelo, el frente económico continúa mostrando señales de fragilidad. Distintos indicadores reflejan un aumento del desempleo y un crecimiento de la morosidad, evidenciando las dificultades que atraviesan tanto hogares como empresas.
Durante su paso por Hungría, Milei defendió el rumbo de su gestión y destacó la desaceleración de la inflación como uno de los principales logros. No obstante, moderó sus proyecciones y ubicó una eventual erradicación del fenómeno hacia el final de su mandato.
El retorno del Presidente se produce así en un escenario atravesado por tensiones políticas, cuestionamientos internos y un panorama económico que continúa generando incertidumbre.
