El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, sorprendió con una autocrítica pública al admitir que “puede que hayamos sido soberbios” y reconocer que los resultados macroeconómicos no llegan a la gente. En su análisis, aseguró que “la elección nacional permitirá tener los legisladores necesarios para avanzar con las reformas”, aunque subrayó que en el Gobierno “nadie sale limpio” de los errores cometidos.
El mensaje se dio un día después de la derrota electoral en la provincia de Buenos Aires, donde La Libertad Avanza cayó por 13 puntos frente al peronismo, un resultado que marcó un fuerte revés político para la administración de Javier Milei.
La respuesta de la diputada Lourdes Arrieta, integrante del bloque Coherencia, fue inmediata: “Después de querer ridiculizarme (...) reconocen el grado de soberbia institucional y egolatría que practican. A esta altura, por el desastre que han cometido, lo mínimo que esperamos los argentinos es escucha, diálogo y consensos”, escribió en X.
Cruces previos: acusaciones y audios filtrados
El intercambio entre Francos y Arrieta ya venía cargado de tensión. Días atrás, el funcionario había vinculado a las diputadas Marcela Pagano y Arrieta con la difusión de los audios de Karina Milei, calificándolas de “golpistas” y señalando una “clara conspiración para desestabilizar al Gobierno”. Incluso descalificó a la mendocina como “ignota”, recordando que fue electa “por los votos del Presidente”.

Arrieta reaccionó en redes con un tono irónico: “ Sabor amargo y lágrimas de espías. ¿Por qué no le pregunta a Lilia Lemoine sobre las filtraciones, ya que le encanta grabar conversaciones privadas? (...) Los dinosaurios se extinguieron hace sesenta millones de años ”.


