El mediodía de este lunes estuvo atravesado por un clima de incertidumbre económica y definiciones políticas. El presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, encabezaron en la Casa Rosada una reunión con el titular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, acompañado por directivos de la entidad.
Al encuentro también asistieron el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, quienes junto al secretario de Política Económica, José Luis Daza, participaron del repaso de la agenda bilateral y de las operaciones de crédito en curso.

La cita se produjo horas después de que el peronismo obtuviera una victoria contundente en las elecciones bonaerenses, con más de 13 puntos de ventaja sobre La Libertad Avanza, lo que generó un fuerte impacto en los mercados.
El propio Goldfajn calificó el encuentro como “excelente” y destacó que se dialogó sobre la agenda de reformas económicas, el rol del sector privado, la seguridad y la integración regional. Además, adelantó que se trabaja en una nueva estrategia de cooperación 2025-2028 entre la Argentina y el BID, con el compromiso de “seguir apoyando al país”.

La reunión se desarrolló en un contexto marcado por la volatilidad cambiaria. El dólar oficial llegó a los $1450, el blue trepó a $1395 y los financieros operaron en alza: MEP a $1445 y CCL a $1448. Paralelamente, las acciones argentinas en Wall Street retrocedieron hasta un 20%, con fuertes bajas en Banco Macro, BBVA y Banco Supervielle.
Los bonos también mostraron pérdidas de hasta un 11%, mientras que el dólar cripto se negoció a $1453. El riesgo país se ubicó en 901 puntos básicos, confirmando la magnitud de la tensión que atraviesa la economía tras el resultado electoral.


