El sector de la CGT que responde al sindicalista Luis Barrionuevo se plantó este viernes contra el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional y concretó un encuentro político-sindical en la ciudad de Mar del Plata, del que participaron referentes del gobernador Axel Kicillof, en una señal que también impacta de lleno en la interna del peronismo.
Durante un almuerzo del Movimiento Nacional Sindical Peronista (MNSP) realizado en el Hotel Presidente Perón, perteneciente a la UTHGRA, Barrionuevo cuestionó con dureza la iniciativa oficial y advirtió sobre su impacto en el empleo. “No queremos que salga el proyecto que envió el Gobierno porque es perjudicial para los trabajadores. Antes, el Gobierno tiene que dejar de pedir tanta plata prestada y ponerse las pilas para reactivar la economía”, sostuvo el dirigente gastronómico ante más de 450 invitados.
En esa línea, Barrionuevo afirmó que la propuesta oficial refleja una “falta total de capacidad para generar empleo de calidad”, según declaró al diario La Capital, y remarcó que la salida a la crisis no pasa por el recorte de derechos laborales sino por políticas de crecimiento.
El encuentro tuvo un fuerte contenido político. Carlos Bianco, ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires y uno de los funcionarios de mayor confianza de Kicillof, se hizo presente en el evento y se fotografió junto a Barrionuevo y al ex triunviro de la CGT, Carlos Acuña, reforzando la sintonía entre el kicillofismo y sectores clave del movimiento sindical.
Al tomar la palabra, Bianco fue categórico: “Primero rompen todo y luego dicen que la solución es quitar derechos a los trabajadores. Eso no genera empleo ni ingresos. Al contrario, reduce el mercado interno y profundiza la crisis”, afirmó.
La actividad también contó con el respaldo de la Iglesia Católica. La presidenta de la Comisión Nacional Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal Argentina, Ayelén Tomasini, subrayó el valor social del trabajo y el rol de las organizaciones gremiales. “El trabajo es ese espacio que nos humaniza y nos acerca a la trascendencia”, expresó, y agregó: “La importancia de los sindicatos es central; son espacios que hay que custodiar porque ahí se construye comunidad y cuidado del otro”.
Desde el plano económico, el encuentro sumó la participación del ex presidente del Banco Central, Martín Redrado, quien disertó vía teleconferencia desde Washington sobre la coyuntura económica y el escenario macrofinanciero.

La trama peronista
El posicionamiento del sector de Barrionuevo se inscribe en una relación de largo recorrido entre la CGT y Axel Kicillof, que se profundizó en el marco de la discusión por la reforma laboral. La central sindical se inclina cada vez más por la figura del gobernador bonaerense en la interna con el kirchnerismo por el control del Partido Justicialista (PJ).
A fines de diciembre, la cúpula de la CGT había recibido a Kicillof en la sede de Azopardo, donde analizaron los alcances del proyecto oficial, al que definieron como “regresivo, flexibilizador y precarizador”. En ese encuentro, los dirigentes sindicales destacaron la “importancia del rol de Kicillof en el escenario federal”, en tanto gobernador de la provincia más grande y poblada del país, para fortalecer el trabajo conjunto con los gobernadores y consolidar una alternativa política frente al rumbo del Gobierno nacional.


