Este jueves, el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), encabezado por Abel Furlán de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), se movilizó en la Avenida de Mayo para exigir a la CGT (Confederación General del Trabajo) un paro general de 36 horas con movilización, luego de que la reforma laboral fuera aprobada en la Cámara de Diputados y remitida al Senado.
Aunque la CGT había decidido un paro sin movilización, varios gremios, incluidos ATE y sindicatos de ambas CTA, ocuparon la avenida. Durante la tarde, un pequeño grupo de manifestantes intentó derribar vallados y se enfrentó con la policía, generando el uso de gases, balas de goma y carros hidrantes, con saldo de heridos y detenidos.

Furlán cuestionó al Gobierno y señaló que “el problema es el modelo económico y político que quieren instalar en la Argentina. Lo de FATE es solo una muestra de lo que va a pasar en los próximos meses. Esto nos atraviesa a todos”. La movilización concluyó alrededor de las 15 tras los discursos y la desconcentración del frente sindical.
En paralelo, organizaciones de izquierda, como el Frente de Izquierda, Movimiento Teresa Vive y Polo Obrero, realizaron su propio acto frente al Congreso. Myriam Bregman, diputada nacional del FIT, destacó la importancia de la movilización y sostuvo que “haber estado desde temprano en la calle es lo más importante para ganarle a Milei”.



