Los gobiernos de Mendoza y San Luis inauguraron este viernes en Desaguadero la primera Zona de Control Unificado del país, una iniciativa que busca fortalecer la seguridad regional mediante la integración de tecnología, controles operativos y el intercambio de información en tiempo real entre ambas provincias.
El acto estuvo encabezado por los gobernadores Alfredo Cornejo y Claudio Poggi, junto a autoridades nacionales y provinciales vinculadas al área de seguridad. La nueva infraestructura incorpora un Centro de Monitoreo Unificado y Compartido, diseñado para mejorar la coordinación entre las fuerzas de seguridad y optimizar la capacidad de respuesta ante situaciones que requieran intervención conjunta.

La puesta en funcionamiento de este sistema forma parte del Plan Regional de Seguridad, una estrategia impulsada por Mendoza, San Luis y San Juan desde 2024 para abordar problemáticas delictivas que superan los límites jurisdiccionales y requieren acciones coordinadas entre provincias.
Según se informó, el nuevo centro permitirá compartir datos en tiempo real sobre personas y vehículos con requerimientos judiciales, además de fortalecer los controles preventivos en rutas y corredores estratégicos. También facilitará la articulación con fuerzas federales para mejorar la detección temprana de situaciones de riesgo.
La iniciativa se apoya en el trabajo desarrollado durante los últimos años entre las provincias involucradas, que incluyó la creación de bases de datos compartidas, capacitaciones conjuntas, reuniones técnicas y operativos coordinados en zonas limítrofes.

De acuerdo con los datos oficiales, entre Mendoza y San Luis se realizaron 15 controles conjuntos durante 2024, 19 en 2025 y 10 en lo que va de 2026. Además, las provincias de la región llevaron adelante decenas de operativos coordinados para reforzar la prevención y mejorar el intercambio de información.
Las autoridades destacaron que la nueva Zona de Control Unificado permitirá optimizar recursos, fortalecer los mecanismos de control y consolidar una estrategia de cooperación basada en el uso de tecnología aplicada a la seguridad pública.
Con esta incorporación, Mendoza y San Luis avanzan en un modelo de trabajo regional orientado a mejorar la prevención del delito, agilizar los controles interprovinciales y fortalecer la coordinación entre las distintas jurisdicciones involucradas en la seguridad.



