El paquete forma parte del Consejo de Mayo, que ya tenía listos el Presupuesto 2026, el Principio de Inocencia Fiscal, la Ley de Glaciares, la Estabilidad Fiscal y Monetaria y el nuevo Código Penal. La reforma laboral fue la última en cerrarse, luego de intensas discusiones internas por puntos que generaban fricción.
El principal debate se centró en las cuotas solidarias. El Gobierno evaluó limitar los descuentos compulsivos aplicados en los convenios colectivos, pero finalmente decidió retirar ese artículo para evitar un conflicto directo con los gremios.

Aun así, introdujo una modificación importante: las cuotas de afiliación ya no serán una obligación automática para las empresas, sino que quedarán sujetas a consentimiento expreso del trabajador y acuerdo entre las partes.
Además, la Casa Rosada apura la estrategia parlamentaria. Designó a tres funcionarios como voceros formales para defender la iniciativa ante el Senado, donde primero deberá constituirse la comisión de Trabajo y Previsión Social, clave para el dictamen. En paralelo, el Ministerio del Interior continúa negociando con gobernadores para sumar respaldos al resto de los proyectos priorizados para el verano legislativo, entre ellos el Presupuesto y las normas vinculadas al gasto público y al comercio exterior.



