El gobierno de Javier Milei avanzó con un nuevo capítulo del ajuste y definió que todos los ministerios deberán reducir al menos un 2% de su presupuesto. La decisión se tomó en una reunión de Gabinete y apunta a sostener el objetivo central de la gestión: mantener el déficit cero.
La medida se enmarca en un contexto de caída de la recaudación, que acumula varios meses en baja en términos reales. Esta situación limita el margen del Ejecutivo frente a reclamos de distintos sectores, como universidades, transporte y prestaciones sociales.

El impulso del recorte fue atribuido al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien trabajó junto a los equipos del Ministerio de Economía, encabezado por Luis Caputo, y del área de Desregulación para fijar el porcentaje de ajuste que deberán cumplir las carteras.
Además del recorte general, el Gobierno también dispuso una reducción de hasta el 20% en gastos operativos, incluyendo áreas como flotas de vehículos y servicios internos. Cada ministerio deberá presentar en los próximos días un informe detallando dónde aplicará los recortes.
Dentro del Gabinete, la medida generó incomodidad. Varios funcionarios aseguran que gran parte del ajuste ya se realizó en los primeros años de gestión, por lo que ahora deberán “buscar con lupa” nuevas áreas para reducir gastos sin afectar el funcionamiento.
En la Casa Rosada sostienen que mayo será clave, ya que comenzarán a verse los primeros resultados de esta política. Mientras tanto, el mensaje oficial es claro: el Gobierno está decidido a profundizar la motosierra para sostener el equilibrio fiscal, incluso en un escenario económico más restrictivo.



