Después de no alcanzar el quórum necesario para sesionar esta semana, los principales bloques opositores en la Cámara de Diputados comenzaron gestiones para convocar una nueva sesión especial en la primera semana de junio. El objetivo es reactivar la agenda legislativa y visibilizar el reclamo por la falta de actividad parlamentaria, en un contexto de fragmentación política y parálisis del Congreso.
Este temario resulta incómodo para el oficialismo, ya que la oposición busca avanzar con la investigación del escándalo $LIBRA y la discusión sobre los haberes jubilatorios, dos temas que La Libertad Avanza intenta evitar apoyándose en sus aliados provinciales, así como en el PRO y la UCR.

La sesión del miércoles 22 de mayo, impulsada por Unión por la Patria (UxP), el socialismo santafesino y el bloque de izquierda, no pudo llevarse adelante al reunir solo 122 diputados, siete menos de los 129 necesarios para iniciar el debate. La ausencia del oficialismo y de bloques dialoguistas como Hacemos Coalición Federal y parte de la UCR impidió avanzar en una agenda que incluía la creación de una comisión bicameral investigadora sobre la deuda externa, la citación de funcionarios del Gobierno y la emergencia presupuestaria en las universidades.
Tras este revés, referentes opositores iniciaron diálogos para reagrupar fuerzas y evaluar la posibilidad de convocar una nueva sesión en los primeros días de junio. Aunque no está definido si se repetirá el mismo orden del día, se analiza ajustar la agenda para sumar consensos con los bloques que no acompañaron la convocatoria anterior.

Desde UxP destacaron que “la idea es insistir y poner en agenda los temas que el oficialismo evita tratar”. La izquierda también manifestó disposición para avanzar con la nueva convocatoria, aunque señaló la necesidad de revisar la estrategia para garantizar mayor presencia en el recinto.
La falta de actividad legislativa genera preocupación tanto dentro como fuera del Congreso. En lo que va del año, solo se realizaron dos sesiones en la Cámara de Diputados, ambas impulsadas por la oposición. El oficialismo no convocó a ninguna y mantiene una actitud pasiva, a la espera del nuevo proyecto de ley ómnibus que definirá el Ejecutivo.
