El régimen de Nicolás Maduro atraviesa su momento más delicado luego de que se conocieran nuevos detalles de la breve conversación telefónica que mantuvo con Donald Trump a fines de noviembre. Según fuentes cercanas a la negociación, el mandatario estadounidense rechazó las exigencias del líder bolivariano y le otorgó solo una semana para dejar el país de manera segura junto a su círculo íntimo.
La comunicación, realizada el 21 de noviembre, ocurrió en medio de una escalada de presión de Washington, que incluyó operativos contra el presunto narcotráfico en el Caribe, amenazas de expandir acciones militares y la reciente designación del Cártel de los Soles como organización terrorista. En este contexto, Maduro planteó su disposición a salir de Venezuela si obtenía amnistía total, levantamiento de sanciones para él y más de cien funcionarios, y la eliminación del proceso que enfrenta ante la Corte Penal Internacional.

Trump no aceptó la mayor parte de esos pedidos y solo ofreció un “pasaje seguro” limitado en el tiempo. De acuerdo con dos fuentes, ese plazo venció el viernes pasado, lo que llevó al presidente estadounidense a ordenar el cierre del espacio aéreo venezolano, tensando aún más la situación. El Ministerio de Información venezolano evitó responder sobre estas revelaciones.
En la llamada, Maduro también propuso que Delcy Rodríguez encabezara un gobierno interino hasta nuevas elecciones, una idea que tampoco convenció a la administración norteamericana. Aunque Trump admitió públicamente que habló con el mandatario chavista, evitó confirmar el contenido de la conversación.
En Washington no descartan por completo una salida negociada, pero reconocen que persisten diferencias profundas y múltiples puntos sin acordar. Mientras tanto, Estados Unidos mantiene una recompensa de USD 50 millones por información que permita detener a Maduro y otras de USD 25 millones para altos jerarcas acusados de delitos vinculados al narcotráfico. El oficialismo venezolano solicitó una nueva comunicación con Trump, intentando recomponer un canal que luce cada vez más incierto.



