Un juez federal de Estados Unidos ordenó este sábado la liberación en los próximos días de un niño de cinco años y su padre, quienes permanecían detenidos en un centro migratorio de Texas tras haber sido arrestados por agentes federales de inmigración en un suburbio de Minneapolis el mes pasado.
La resolución fue firmada por el juez federal de distrito Fred Biery, designado en su cargo por el ex presidente demócrata Bill Clinton, quien realizó fuertes críticas a la política migratoria impulsada por la administración de Donald Trump.
En su fallo, Biery sostuvo que “el caso tiene su origen en la mal concebida e incompetentemente implementada persecución gubernamental de cuotas diarias de deportación, aparentemente incluso si requiere traumatizar a los niños”, y remarcó que el accionar oficial vulneró principios básicos del derecho estadounidense.
El magistrado ya había determinado previamente que el niño, Liam Conejo Ramos, y su padre, Adrián Conejo Arias, no podían ser expulsados del país en el corto plazo. En su nueva orden, fue aún más contundente al señalar que “también es aparente la ignorancia del gobierno sobre un documento histórico estadounidense llamado la Declaración de Independencia”, aludiendo a paralelismos con las denuncias contra Inglaterra formuladas por Thomas Jefferson.

El caso cobró repercusión nacional tras la difusión de imágenes del menor, con un sombrero de conejo y una mochila de Spiderman, rodeado por agentes del ICE, lo que generó indignación pública, protestas frente al centro de detención familiar y la visita de congresistas demócratas al establecimiento.
Vecinos y autoridades escolares de Minnesota denunciaron que los agentes habrían utilizado al niño en edad preescolar como “cebo”, pidiéndole que tocara la puerta de su casa para que su madre saliera. Sin embargo, el Departamento de Seguridad Nacional negó esa versión y la calificó como una “mentira absoluta”, afirmando que el padre huyó a pie y dejó al menor solo en un vehículo en marcha.
El contexto del operativo se enmarca en la política de endurecimiento migratorio, impulsada por el asesor presidencial Stephen Miller, quien confirmó un objetivo de hasta 3.000 arrestos diarios de inmigrantes en todo el país.
A su vez, familias detenidas denunciaron malas condiciones de alojamiento en el centro de detención desde su reapertura el año pasado, incluyendo gusanos en la comida, peleas por agua potable y deficiente atención médica. En diciembre, un informe oficial del ICE reconoció que unos 400 niños fueron retenidos por más tiempo del límite recomendado de 20 días.
El fallo judicial reavivó el debate nacional sobre el trato a menores migrantes, el uso de centros de detención familiar y la legalidad de las cuotas de deportación aplicadas por el Ejecutivo.


